En julio de 2024 Castilla-La Mancha pone en marcha un nuevo modelo de calidad de entidades de formación profesional en el ámbito laboral, el 'Modelo de calidad de entidades de formación CLM', que mejora el establecido en 2020 en el marco del Sistema de Calidad de la Formación Profesional para el empleo de Castilla La Mancha (QCLM). El nuevo modelo insta a los diferentes agentes clave a impulsar un mayor desarrollo del proceso de evaluación y seguimiento de la calidad, así como a contribuir a una cualificación efectiva de todas las personas participantes en la formación, invitando
a la entidad a ser referente de su zona, potenciando la visibilidad y el reconocimiento por el mercado laboral de la formación impartida. Se trata de un modelo abierto y ajustado a la diversidad de
entidades formación que trabajan en la Región, dinámico, orientado al progreso y a la mejora continua. Así, tiende a que la entidad de formación sea un referente en su entorno.
Por otro lado, se están incorporando nuevos contenidos en los programas de formación dual. A las cuatro líneas habituales puestas en marcha en 2021 -Dual Verde, Escuelas Profesionales, Nuevas Oportunidades y CREA-, se han sumado la Línea Sectorial y una nueva línea de Oficios dirigida a formar personas en oficios manuales y tradicionales que demanda el mercado de trabajo. Esto supone que, desde 2021, se haya multiplicado por más de dos la inversión en lo programas duales de FP en el Ámbito Laboral.
En concreto, la Línea Sectorial en 2023 benefició a 576 personas con una inversión de 10,2 millones de euros y un compromiso de contratación del 30 por ciento. En mayo de 2024 se publica una nueva convocatoria con 11,9 millones de euros de crédito, que se amplían a 12,5 en diciembre de 2024.
En 2024, por primera vez se convoca la nueva Línea de Oficios, con un crédito de 3,5 millones de euros, junto al resto de líneas de formación dual en el ámbito laboral.
En relación a la formación en digitalización, el 9 de enero de 2025 se publica una novedosa convocatoria dirigida al desarrollo de las capacidades digitales preferentemente de las mujeres que viven en el ámbito rural, preferentemente desempleadas, con ayudas a proyectos que contribuyan a mejorar la empleabilidad futura e impulsar el emprendimiento digital.